HONDURAS /URGENTE
ZELAYA INGRESARIA A HONDURAS EN LAS PROXIMAS HORAS,
PARA ESTABLECER UN CENTRO DE OPERACIONES CLANDESTINO
Y DESDE ALLI DIRIGIRIA UNA HUELGA GENERAL POR TIEMPO INDEFINIDO
Por Carlos Aznárez
RESUMEN LATINOAMERICANO
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El presidente Manuel Zelaya habría resuelto ingresar al
territorio
hondureño por un punto de la frontera (presuntamente desde
Nicaragua) y
desde alli se dirigiría a un pueblo no muy distante de la
capital
hondureña en el que, junto con varios integrantes de
organizaciones
resistentes, establecería el "comando central" de las
operaciones
ofensivas contra los golpistas.
Un corresponsal de RESUMEN LATINOAMERICANO en Managua, que
participó
ayer de los actos de celebración del 30 aniversario del triunfo
sandinista, envió a esta redacción la información
de que entre los
allegados de la Cancillera Patricia Rodas se daba por hecho que Zelaya
ya tomó la decisión de ingresar en suelo
hondureño, tras el fracaso de
las negociaciones en Costa Rica. "En caso de que estas conversaciones
resultaran fallidas -como efectivamente ocurrió- el presidente
legítimo
se pondrá al frente de una gigantesca ofensiva contra el
gobierno de
facto que incluye una huelga general por tiempo indefinido", aseguraron
en el entorno de Rodas.
Es por ello que la Cancillera, al hablar ayer en el multitudinario acto
sandinista -arropada por el canciller bolivariano Nicolás
Maduro, el
presidente Daniel Ortega y el vicepresidente cubano Estéban
Lazo-
anunció solemnemente que "se acabó el tiempo para los
golpistas" y que
"a partir de hoy comienza la marcha hacia Honduras". Más
aúno: advirtió
que "Latinoamérica entra a Honduras" de la misma manera que en
otro
tiempo, Honduras abrió sus puertas y fronteras para derrocar al
régimen
dictatorial nicaragüense de Somoza.
En principio se especuló que Zelaya participaría ayer en
el acto
sandinista, pero finalmente el presidente legítimo vio como
más
efectivo que sea su fiel cancillera la que hablara en esa
ocasión,
dedicándose él a preparar la rueda de prensa que
realizó con
posterioridad al acto, en la embajada hondureña en Managua.
Allí
confirmó que vuelve a Honduras, y dio como fecha el
próximo fin de
semana, aunque entre sus colaboradores más inmediatos, se daba
por
seguro que "mañana (por hoy lunes) ya se estará moviendo
hacia alli".
Esas mismas fuentes, señalaron que el plan de Zelaya es
asentarse en un
"bunker clandestino" y desde alli comunicarse con los mandos de la
resistencia y diagramar su aparición pública a fin de
semana, cuando la
huelga general y las movilizaciones alcancen su climax.
Desde Tegucigalpa, donde todo este fin de semana se siguieron
realizando manifestaciones pacíficas de protesta, se
desacreditaron
totalmente seis de los 7 puntos propuestos por el "mediador" Arias (con
letra de la administración norteamericana) por considerarlos
"inaceptables y de abierta claudicación" a favor de los
golpistas.
Al parecer, después que se conoció la aceptación
de estos puntos por
parte de la delegación de Zelaya, en las filas del Comando
unificado de
la resistencia se insistió en hacer oir una posición en
contrario. "No
estamos en la calle desde hace casi un mes para ahora terminar
concediendo todo", manifestó uno de los líderes de la
resistencia. De
hecho, cuando en San José se vio claramente que los golpistas no
cedían, y que los mensajes llegados desde Tegucigalpa repudiaban
cualquier negociación a la baja, se dio por concluido que el
proceso
negociador no tenía ya más sentido.
Sin embargo, Arias, que evidentemente actúa por orden de Hillary
Clinton, volvió a insistir en que le den 72 horas más
para seguir
"buscando caminos hacia la paz" y advirtió
-apocalípticamente- que lo
hacía para que "no tengamos que lamentar una guerra civil",
explicando
que "en Honduras mucha gente tiene armas y si por desgracia
algún
ciudadano armado mata a un militar o este mata a un civil, la guerra ya
estaría servida".
Por otra parte, el dirigente Juan Barahona, uno de los voceros, junto
con Rafael Alegría, del FRENTE NACIONAL CONTRA EL GOLPE DE
ESTADO EN
HONDURAS, que opera como comando unificado de la resistencia,
señaló
anoche -luego de una multitudinaria asamblea popular- que este lunes,
miles de ciudadanos marcharán hacia el Parlamento exigiendo que
los
golpistas abandonen el gobierno, y que además, "el jueves se
iniciará
una huelga general hasta que los militares y civiles fascistas se
convenzan que el pueblo los repudia".
Ese sería el momento en que Zelaya aparecería
públicamente en suelo
hondureño, encabezando esta nueva ofensiva popular contra
quienes lo
sacaron abruptamente del poder.
Por último, trascendió que el embajador norteamericano en
Tegucigalpa,
Hugo Llorens, sigue desplegando una intensa actividad tratando de que
el conflicto no se le vaya de las manos a Washington. Sabedor desde el
comienzo de que si los golpistas se endurecen, también va a ir
en
aumento -como ha sucedido- la radicalización de la resistencia,
Llorens
ha hablado con dirigentes políticos y empresarios tratando de
convencerlos de que se haga lo posible para arribar a un acuerdo con el
zelayismo. No precisamente porque Llorens simpatice con el presidente
legítimo (de hecho fue el embajador quien echó gasolina
al fuego para
acelerar la asonada) sino porque EEUU tiene serios temores de la
"influencia nociva de Hugo Chávez en Honduras", como lo
confesara el
propio Llorens.