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HONDURAS:
PROCLAMA DE LA DIGNIDAD Y LA JUSTICIA
Después de 38
gloriosos días
de esta huelga de hambre como expresión extrema de la lucha de
resistencia pacifica y ciudadana, los fiscales en protesta y ciudadanos
y ciudadanos que instalamos nuestras carpas en los bajos del Congreso
Nacional y quienes nos han acompañado con estoicismo y
condiciones
adversas en la zona del Aguan, en el Progreso, la Ceiba y San Pedro
Sula, en Occidente y en otros lugares del país; a la sociedad
hondureña
y a la comunidad internacional damos a conocer nuestra siguiente
proclama:
Esa Honduras digna y
patriótica desfiló por nuestras carpas, marchó por
las calles, clamó
por una patria justa y honesta y nos ha dejado esa reserva fresca de
solidaridad y lucha que se constituye en garantía de una patria
nueva
que se comienza a construir como el mayor regalo para la Honduras del
siglo XXI.
Esa clase
política ha
destruido nuestros valores, ha pisoteado nuestras leyes en nombre de la
Constitución de la República, ha dicho el nombre de Dios
cuando va a
decidir en contra del pueblo y se ha aprovechado de la paciencia e
ignorancia de la gente humilde para apropiarse del estado
hondureño
para sus propios intereses y caprichos. Esa clase política
antipatriótica y sucia es la que ha construido la
corrupción como un
modo de hacer política y de chantajear y traficar con las
necesidades
de todo el pueblo hondureño, luchar contra esa clase
política hasta
hacerla desaparecer de la faz de la patria, ha sido uno de los
máximos
convencimientos que hemos heredado en estos 38 días de
huelga de
hambre.
Bien sabemos que esos
instrumentos, como todos los instrumentos jurídicos, en manos de
esa
clase política, serán amañados y manoseados, pero
son conquistas de
todo el pueblo hondureño, ese pueblo que hoy está en pie
de lucha,
tendrá que defenderlos. Exigir con alma y corazón su
cumplimiento para
que nuestro sacrificio, nuestros gritos y movilizaciones no se queden
en vano. Todo el pueblo hondureño a defender los instrumentos
que hemos
arrancado a fuerza de lucha y sacrificio a quienes se han apoderado de
nuestro estado hondureño, y se han empecinado inútilmente
en robar
nuestras esperanzas.
Convocamos a nuestro
pueblo;
el más hermoso, el honesto, el que tiene una sola cara de
dignidad, el
que se ha levantado a la voz de la justicia y en contra de la
corrupción, lo convocamos a proseguir en lucha organizada y con
todos
los métodos pacíficos, los únicos con plena
capacidad de desbaratar y
destruir los planes de esta clase política violenta y corrupta. Convocamos a nuestro
pueblo a
proseguir la lucha de resistencia desde las trincheras de la calle, la
organización popular y comunitaria, desde las iglesias fieles al
evangelio de Jesucristo, desde las instituciones públicas y
privadas
donde trabajamos, desde las aulas y desde el campo. Convocamos a convertir
en
trinchera de lucha todos los espacios donde exista dolor de patria y
donde exista dignidad y repudio a nuestra perversa clase
política. Que
proclamamos nuestro repudio a la clase política para
siempre y hoy más
que nunca solo el pueblo salva al pueblo. Con esta huelga de
hambre
estamos dando nuestra ofrenda para que la lucha por la dignidad y en
contra de la corrupción sea el rumbo que defina nuestro siglo
XXI,
desde la resistencia pacifica y ciudadana. Este sacrificio no
puede
quedar en vano, porque una sociedad que no valore la lucha con el
sacrificio del propio cuerpo y la vida no merece tener dignidad, y
nosotros seguiremos ofreciendo lucha y dignidad. Por eso pueblo
hondureño a todas las organizaciones, organismos, instituciones,
ciudadanos y ciudadanas que nos han acompañado en estos 38
días les
convocamos a la gran asamblea de la dignidad y la justicia encabezada
por todos los huelguistas que estuvimos en los diversos lugares del
país. Esta asamblea la realizaremos el día sábado
24 de este mismo mes
de Mayo a las 10:00 de la mañana en estos mismos bajos del
Congreso
Nacional. Esta asamblea
compañeros y
compañeras es para definir la gran estrategia de lucha, para
proseguir
la causa por la dignidad y contra la corrupción que hemos
iniciado con
esta huelga de hambre y que no parará hasta que logremos ver una
Honduras libre de la clase política y corrupta y de todos
aquellos que
la amparan y bendicen. Desde este momento
inauguramos
la etapa siguiente de la lucha de resistencia pacifica y ciudadana y
ahora el pueblo organizado tiene la palabra y asume el proceso de lucha. Finalmente proclamamos
el
triunfo en esta batalla y el inicio de la victoria y la guerra contra
los enemigos de la patria, los que la entregaron al capital
internacional, los que saquearon la empresa pública, los que
destruyeron y siguen destruyendo nuestra riqueza ambiental, las que
capturaron todas las empresas del Estado, los que impidieron la
vigencia de un verdadero Estado de Derecho en Honduras. Esa es la
guerra que debemos ganar, ese es el principio de la victoria que
nosotros hemos empezado a encarnar y que hoy lo debemos asumir todo el
pueblo hondureño. La lucha por el
Ministerio
Público; compañeros y compañeras, se ha convertido
en la lucha por el
sistema de justicia, en la lucha por salvar al pueblo hondureño
de las
ataduras de la corrupción, de las ataduras de la miseria
instaurado por
la mayoría de señores, que lamentablemente hemos llevado
a ese
hemiciclo del Palacio Legislativo. Pero hoy han quedado
desenmascarados, por eso es que decimos que esta batalla constituye una
victoria para nosotros, pero esa victoria debe convertirse, no en la
victoria de una batalla, sino en la victoria de la guerra contra los
históricos verdugos del mismo pueblo hondureño. Así que
nosotros les animamos
que a partir de hoy, este movimiento se encarna en cada uno de los
hondureños y hondureñas honestas, ese es el reto, el
desafío y esa es
la construcción de la nueva Honduras del siglo XXI, a eso les
animamos
y a eso estamos animados nosotros hoy mas que nunca. |