LAGUNA
DE MICOS Y CAMISEA: PERSISTENCIA DEL BID EN SU POLITICA DE DESTRUCCION AMBIENTAL.
El Banco Interamericano de Desarrollo ha dado luz verde al empréstito
de $14.9 millones destinados para el inicio de las obras de infraestructura
del controversial proyecto conocido como Laguna de Micos, Tela, Honduras,
sin tener en consideración las observaciones presentada por el Informe
Técnico de la Fundación PROLANSATE al estudio de impacto ambiental
presentado por el proyecto LOS MICOS BEACH & GOLF RESORT (1).
El documento señala el peligro que puede engendrar el relleno de 80
hectáreas dentro de la Laguna de Micos, en caso de presentarse un
mega huracán del tipo Mitch o Katrina, riesgo que se incrementa como
consecuencia del calentamiento global y sus efectos sobre los fenómenos
meteorológicos, además de las alteraciones en la batimetría
de la Bahía de Tela de donde se pretende extraer los materiales para
los rellenos en el humedal.
La Laguna de Micos está registrada bajo el número 722 dentro
de los humedales protegidos por la Convención Internacional de Protección
a los Humedales, conocida como RAMSAR. Sin embargo ese hecho no impidió
que el BID y la elite de poder hondureña pretendan destruir un paraje
esencial para las aves migratorias; ni hubieran recapacitado sobre la crisis
hídirica para las comunidades del entorno del proyecto, las que competiran
con el campo de golf y los hoteles de cuatro estrellas por el uso del vital
liquido agua, que es tan basico para la sobrevivencia de la humanidad.
El proyecto Laguna de Micos es parte del proyecto del BID conocido como el
Programa Nacional de Turismo Sostenible (HO-0195), el cual también
pretendió la construcción de un aeropuerto vecino a las Ruinas
de Copán, lugar conocido con el nombre de Piedras Amarillas. La intervención
dela UNESCO logró frenar las pretensiones del BID y de los empresarios
turísitcos, los que llegaron al extremo de utilizar al actual Ministro
de Cultura para insinuar al organismo internacional que le retirará
la distinción de Patrimonio de la Humanidad a las ruinas mayas, y
así poder proceder a la construcción del aeropuerto.
El proceder ambiguo del Banco Interamericano de supuesto desarrollo no es
nada nuevo. La destrucción ambiental causada en la amazonía
Peruana a través de los seis derrames acontecidos en el gasoducto
de Camisea, siembran una enorme duda sobre el papel ambiental que juega ese
organismo internacional.
Los pueblos Nahua, Nanti y Matsigenka han habitado la cuenca del río
Usumacinta, muchos de estos pueblos apenas comienza una incipiente interacción
con la sociedad peruana, siendo considerados algunos de los matsigenka como
pueblos no contactados, siendo altamente vulnerables a las enfermedades portadas
por personas ajenas a sus entornos. La exploración y explotación
petrolera en esa recóndita zona amazónica ha traído
graves consecuencias para los pueblos indígenas.
El informe de la consultora californiana E Tech, señaló las
graves deficiencias en la calidad del material y los procedimientos aplicados
en la construcción del gasoducto. Sin embargo dos auditorias efectuadas
por el BID contradicen los resultados de E Tech, y de esta forma el Banco
restó importancia a las graves consecuencias ambientales del proyecto
Camisea, y de esta forma autorizó un nuevo empréstito para
una segunda fase del proyecto.
Laguna de Micos y Camisea son dos ejemplos de una cartera de desastres ambientales
que se están gestando con el Plan Puebla Panamá y el IIRSA.
Da
la casualidad que la mayoría de las futuros damnificados de los desastres
son pueblos indígenas y negros del continente.
A pesar de las "buenas intenciones" que presenta la nueva Política
Ambiental del BID, esta no es retroactiva, y lo singular es que la mayoría
de los proyectos mas destructivos fueron aprobados de forma previa a la nueva
operativa ambiental.
A nuestro parecer los ejecutivos del BID no han escuchado del calentamiento
global, su asociación con el derroche energético y las graves
consecuencias que encara la humanidad, en especial los que habitamos los
países tropicales. En nombre del llamado desarrollo se persiste en
una visión basada en la acumulación de capital y por ende el
aumento de la pobreza.
Los escosistemas costeros y amazónicos son de una fragilidad extrema,
que requieren un manejo adecuado para así evitar las graves consecuencias
que
implican los abusos de humedales y ríos. La lección que hemos
recibido es de una noción de hipocrecía total: mientras nos
dan conferencias
magistrales sobre conservación, al mismo tiempo se ensañan
en destruir la naturaleza.
De una vez hacemos responsables directos al BID de cualquier catástrofe
que pueda ocurrir a lo largo de la delgada franja costera que existe entre
las comunidades de San Juan Tela, Tornabe Miami y las Lagunas Quemada y de
Micos. Cada año en los meses de ocutbre y noviembre nuestra costa
sufre los impactos de los huracanes y tormentas tropicales, es de rogar a
nuetros ancestros que nos protegan de la infamia ecológica a punto
de cometerse.
La Ceiba, 21 de Junio del 2007
Miriam Miranda
Organizacion Fraternal Negra Hondurena, OFRANEH
Convergencia de los Movimientos de los Pueblos de las Americas, COMPA
OFRANEH
Organización Fraternal Negra Hondureña
Av La República, Contiguo Celtel
Telefax 504-4432492
La Ceiba, Atlántida
Honduras, C.A
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