|
|
En
los últimos días en el debate nacional uno de los temas
de mayor discusión es la consulta La consulta no tendría porque molestar a instituciones o personas demócratas que de verdad crean en la democracia puesto que el pueblo tiene todo el derecho a ser consultado sobre este tema y otros de interés general; el principio de toda democracia es, que la soberanía reside en el pueblo y que de él emanan todos los poderes. Si el comisionado, el ministerio público, los candidatos a la presidencia, los medios de manipulación masiva y todos los que se rasgan las vestiduras como buenos fariseos tuvieran una mínima vocación democrática no se opondrían a la consulta, más bien apoyarían al pueblo en esta gran gesta para la refundación de Honduras. Independiente de quien convoque a la instalación de una nueva asamblea nacional constituyente nosotros debemos de aprovechar la coyuntura para impulsar un movimiento por la refundación de Honduras, estar prestos no solo dar el sí a la cuarta urna sino dar un sí a la convocatoria a una nueva asamblea nacional constituyente, participar en las elecciones cuando sea el caso, con candidatos y candidatas a diputad@s constituyentes, en todos los departamentos del país y aportar a la nueva constitución política de la república en la que se declare el país como un país multilingüe y se reconozcan como oficiales los idiomas indígenas, el Toll, el Pech, el Garífuna y otros, en la que se declare la distribución equitativa de los recursos naturales, en la que se declare legal el aborto terapéutico o por violaciones, en la que se expedite el ejercicio de la democracia directa, en la que se rescate la soberanía nacional ordenado el desmantelamiento de bases militares extranjeras, en la que se quede claramente establecida la igualdad de género y se pare la discriminación y violencia contra la mujer, en la que se expropie la riqueza de los corruptos que durante años han estado gozando de la impunidad, una nueva constituyente que deje claro el funcionamiento de los organismos que imparten justicia a fin de garantizar una verdadera administración de justicia, una constitución que garantice la libertad de expresión a partir de medios de comunicación que sean independientes y no comparsas de los grupos de poder que hacen enormes negocios vendiendo publicidad y su roll de manipuladores de las conciencias. La nueva constituyente no debe de ser un proyecto personalista en torno a un caudillo, la nueva constituyente debe de ser un proyecto del pueblo hondureño por la construcción de una verdadera institucionalidad democrática que termine con este desorden de manipulación, de mentiras, de desigualdades sociales, de discriminación, de violencia, de impunidad y de corrupción en la que los poderosos se ríen a diario de nuestro pueblo que cada vez mas pierde las esperanzas en todo y todos. La oportunidad es ahora, hay que actuar rápido si hoy le fallamos a la historia con seguridad vendrán tiempos turbulentos en los que pagaremos una cuota grande de sangre por que la emancipación siempre llegará. La coyuntura está dada, esto ya se pudo, en Venezuela, en Ecuador y en Bolivia. En Honduras la tierra de Lempira de Morazán, de Cabañas, de Visitación Padilla y otros patriotas también se puede, hay que avanzar sin miedo y con todo lo que podamos, de lo contrario la historia nos juzgara.26 de marzo del 2009. |