il caso di WILFREDO GUERRERO; compa di OFRANEH
CARTA ABIERTA AL MINISTRO DE SEGURIDAD
DE HONDURAS, GENERAL ALVARO ROMERO
Estimado Sr. Ministro Romero:
Reciba usted un atento saludo de mi parte.
Como debe ser de su conocimiento, el día tres de octubre del presente
año fui arrestado por miembros del Ministerio de Seguridad de San Pedro
Sula, los que irrumpieron en horas de la madrugada en mi casa de habitación
de Nuevo San Juan, Tela, siendo el allanamiento efectuada en mi ausencia,
la que aprovecharon para saquear el inmueble y de paso colocar un rifle de
asalto AK-49, con el propósito de incriminarme en supuestas acciones
delictivas.
Después de leer detenidamente el informe presentado por David Aguilar
Morán, Sub-Director Noroccidental, asignado a San Pedro Sula, donde
se refiere a los detalles de mi captura y los motivos que la originaron, me
queda claro que sus subalternos obraron de mala fe y fueron dirigidos a capturarme
en un operativo que podemos señalar como de persecución. En
primera instancia fueron a ejecutar una orden de captura que ya había
sido efectuada años atrás, además que nunca contaron
con el apoyo de la Fiscalía -tal como los señalan los procedimientos
legales - y la hora en que fue efectuado. Los 35 agentes desplazados penetraron
en la casas de mis vecina, Rosa Janet Antunez y Dionisia Piota, las que fueron
allanadas antes de la 5.30 de la madrugada, a donde penetraron por supuestamente
un error y sin contar con las ordenes de allanamiento respectivas.
En el informe citado anteriormente, se señala mi vinculación
con un supuesto marero y la asociación con el mismo para delinquir.
Es inaudito los señalamientos que hacen desde su Ministerio sobre las
supuestas actividades criminales que aducen, ya que la realidad de los hechos
es que existe una persecución en contra de mi persona, dada la defensa
de las tierras de Nuevo San Juan, las que forman parte de la comunidad garífuna
de San Juan Tela - Durugubuti - y son pretendidas por el empresario y político
Jaime Rosenthal Oliva.
En otras palabras, puedo señalar que el arresto, allanamiento ilegal
y colocación de una arma prohibida, no es más que una patraña
para tratar de empañar la defensa de la tierra de San Juan Tela y las
otras comunidades garífunas que son ambicionadas por los empresarios
hondureños que se creen dueños de las playas en las que habitamos
por más de 210 años.
La problemática de tierra garífuna y su defensa
es lo que me convierte en un presunto marero, y como usted puede constatar,
el único crimen que he cometido es la defensa del territorio de la
comunidad Garifuna de San Juan. Ahora bien, ¿mi pregunta es cuantos
crímenes se han cometido con el AK-47 con serial 19855SP30700?, que
fue colocada por sus agentes en mi vivienda, y en que fecha piensan detenerme
por los supuestos crímenes y aplicarme la ley antimaras ya que todavía
no han redactado la ley Antiterrorista con que piensan acallar los reclamos
sociales que se dan en Honduras.
Mi comunidad se encuentra enfrentando las agresiones que se han creado desde
el momento en que se perdió el expediente de San Juan, Tela en abril
de 1997 en las oficinas de CODEHFOR, el que señalaba que a la comunidad
le corresponden 1770 hectáreas de tierra, sirviendo la pérdida
del documento para que el INA emitiera un título de 369 hectáreas,
desmembrando 265 para entregarnos al final un total de 36 hectáreas.
La oposición de la comunidad a la estafa jurídica cometida
por el INA ha desatado una persecución sistemática en contra
de los líderes comunitarios que nos oponemos a que se apoderen de
nuestras tierras ancestrales los señores Jaime Rosenthal, La Municipalidad
de Tela, el Diputado Munguía, Linda Lazzarus, entre otros.
Amnistía Internacional ha dado seguimiento a las injusticias cometidas
en contra de mi pueblo y de sus líderes y usted puede constatar en
el informe presentado recientemente por esa institución, denominado
Persecución y Resistencia (http://www.amnistiainternacional.org/publica/AMR020012007.html),
me parece difícil que la versión de sus subalternos de involucrarme
con "maras" vaya a tener alguna credibilidad a nivel internacional.
Sin embargo como dijo recientemente el presidente Mel Zelaya, refiriéndose
a un sonado caso de espionaje y corrupción que suena el país,
" Estamos en un Estado donde no se respeta a nadie", y si el primer
mandatario es capaz de expresarse de esa forma, implica que en el país
se ha dejado de respetar el Estado de Derecho y estamos sucumbiendo
ante la derrota moral.
Finalizo esta carta señalando que las medidas cautelares extendidas
por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en mi beneficio
y que fueron solicitados por la Organización Fraternal Negra Hondureña,
OFRANEH, no son más que medidas decorativas, demostrado esto por
las acciones de ineptitud y agresividad de los funcionarios adscritos a
su Ministerio, los que han destruido cualquier credibilidad en la aplicación
de las medidas.
Mientras tanto, sólo espero que se respete mi vida, pues creo que
vale mucho más que la ambición de Jaime Rosenthal y sus secuaces.
Wilfredo Guerrero
Coordinador del Comité Defensa de Tierra de San Juan
cc. Comisión Interamericana de Derechos Humanos, CIDH
cc. Amnistía Internacional
torna
alla pagina principale
|