COMUNICADO PUBLICO


La  comunidad garífuna de Chachauate, Cayos Cochinos, Islas de la Bahía,  exigimos una inmediata desmilitarización de nuestro cayo, en donde  existe presencia militar desde finales del año pasado, creando un  ambiente de represión y hostigamiento tanto de la población local y  turistas.

El Archipiélago de Cayos Cochinos fue convertido en  una área de reserva en el año de 1993, cuando el expresidente Rafael  Callejas promovió la creación del parque nacional, inducido por el  empresario suizo Stephan Schmidheiny. El área protegida fue registrada  bajo el decreto 1928-93, en el documento se incluyó la prohibición de  pesca con anzuelo dentro de la reserva,  convirtiéndose dicha  restricción en una expulsión de la población garífuna de la zona.

Para  el año de 1994 durante la administración de Carlos Roberto Reina, se  modificó el decreto logrando la comunidad el acceso a la pesca  artesanal, y colaborando con una veda total de la obtención de  crustáceos en el archipiélago. Durante cuatro años contamos con la  presencia del Instituto Smithsoniano, el que desde un principio  pretendió crear un parque nacional de exclusión, donde a los garífunas  se nos reprimió con el propósito que abandonáramos el lugar del cual  dependemos económicamente los habitantes  de tres comunidades  costera.

Para  el mes de enero de 1996 desapareció el pescador Domitilio Calix Arzu,  hecho que se dio en medio de una ofensiva de violencia de parte de la  Fuerza Naval  en contra de nuestra comunidad. Los sucesos fueron  denunciados públicamente, sin embargo las investigaciones no  concluyeron y los casos pasaron a ser una muestra más de la impunidad  que existe en el país.
 
El 27 de enero del 2001 fue  agredido con arma de fuego el buzo Jesús Flores Satuye, este  recibió  impactos de bala en su brazo. El caso ha sido remitido a  la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en Washington, teniendo  en cuenta que  el episodio de la violación a los derechos humanos  de el Sr. Flores Satuye, fue ignorado por las autoridades locales.

La  Fundación Cayos Cochinos acompañada por al Fondo Mundial para la  Naturaleza (WWF por sus siglas en inglés), elaboró un nuevo plan de  manejo de la reserva, situación que fue negociada con un grupo de  miembros de la comunidad, denominado la Comisión Negociadora, los que  nunca informaron a nuestra comunidad sobre las pretensiones del nuevo  plan de manejo  de zonificar las áreas de pesca.

Podemos  señalar que los pescadores y en general las comunidades desconocen  totalmente  las negociaciones efectuadas por la supuesta Comisión  Negociadora, además de no haber informado al pueblo en general,  descontaron  las graves consecuencias de la zonificación de pesca  tiene para nuestra economia de subsistencia y el derecho a la  alimentación de nuestro pueblo . Al mismo tiempo tememos como la  presencia de los soldados en nuestro cayo está ligada con la ejecución  del nuevo plan de manejo elaborado por la Fundación cayos Cochinos y la  WWF .

La  presencia de los militares en la zona ha sido justificada por el  supuesto trafico de drogas y bebidas alcohólicas hacia el Cayo de  Chachauate. Sin embargo el número de soldados y la agresividad de su  comportamiento indican que la función no es de frenar el supuesto abuso  de las drogas y el alcohol, sino de revisar minuciosamente la captura  de pesca que portamos en los cayucos como producto de nuestra pesca  artesanal.

La Fundación Cayos Cochinos ha instigado la  división en la comunidad por medio de su creada Comisión Negociadora,  la que está compuesta de una minoría de hombres al servicio de la  Fundación, y los cuales se han venido  prestando para  su  nueva  estrategia de desalojo de la población garífuna.

Los miembros de la comunidad de Chachaute somos  enfáticos en exigir un inmediato retiro de los soldados estacionados en  el cayo, además de pedir una  negociación realista sobre el plan  de manejo arbitrario que tratan de imponernos la Fundación Cayos  Cochinos, la WWF y AVINA.

Nuestro pueblo garífuna se ha  destacado por la conservación del medio ambiente, hasta el punto que  más de la mitad de nuestras comunidades se encuentran dentro de áreas  protegidas o sus zonas de amortiguamiento. Este hecho es un indicativo  del amor a la naturaleza que poseemos y es inaudito que algunos  ecologistas de escritorio pretendan imponernos  a sangre y fuego  un plan de manejo violatorio de los derecho a nuestra alimentación.

Dado el 30 de agosto de 2006
Miembros de la Comunidad de Chachauate